Saturno


Las misiones espaciales Ulysses y Cassini han mostrado que este periodo de emisión en radio varía en el tiempo siendo en la actualidad: 10 h 45 m 45 s (± 36 s). La causa de este cambio en el periodo de rotación de radio podría estar relacionada con la actividad criovolcánica en forma de géisers del satélite Encélado, que libera material en órbita de Saturno capaz de interaccionar con el campo magnético externo del planeta, utilizado para medir la rotación del núcleo interno donde se genera.

  • Titán:
Las aproximaciones de la sonda Cassini a la luna Titán han reforzado la teoría de que ese cuerpo que gira en torno a Saturno contiene volcanes que lanzan a su atmósfera un líquido gélido en vez de lava ardiente. Según la teoría, en vez de roca fundida, los criovolcanes de Titán lanzan al espacio agua virtualmente congelada, amoníaco y metano.
Ante todo es necesario aclarar que el posible vulcanismo de Titán no es del tipo convencional al que estamos habituados en la Tierra. En nuestro planeta el vulcanismo ígneo en sentido estricto se caracteriza por la emisión de material rico en silicatos a la superficie de la Tierra, a temperaturas que oscilan entre los 650 y 1.200 ºC. Esta emisión de material caliente produce la aparición de ciertas formaciones volcánicas muy típicas (conos de cenizas, volcanes en escudo o estratovolcanes, etc.). En cambio, cuando se trata de cuerpos situados muy lejos del Sol se denomina criovulcanismo a la emisión de material de su interior hacia la superficie. Como generalmente el cuerpo en cuestión tiene una superficie muy fría y carece de atmósfera o es muy tenue, los materiales emitidos (habitualmente metano, dióxido de carbono, hidrógeno y agua; CH4, CO2, H2 y H2O, respectivamente) se congelan muy rápidamente y generan mantos extensos parecidos a las coladas de lava producidas en los procesos volcánicos convencionales. Tal vez el material situado aún bajo la superficie, que también pugna por salir al exterior, es el responsable de las amplias extensiones que alcanzan las estructuras del criovulcanismo.
Aunque Titán presenta una atmósfera muy densa, al situarse tan lejos del Sol y ser tan pequeño, el calor que recibe de aquel y su propio calor interno son insuficientes para calentar la superficie más allá de los 180 grados negativos. Las fotografías obtenidas en octubre de 2004 sugieren una posible estructura volcánica en este satélite, pero hay que ser cautos y considerar también otras posibilidades. Nada hace suponer que Titán no está en condiciones de albergar volcanes de cierta entidad aunque, ahora bien, quizá no sean suficientes unas pocas imágenes de escasa resolución para confirmarlo definitivamente. Las imágenes, obtenidas en el infrarrojo, muestran una estructura circular de casi 30 kilómetros de diámetro. Su naturaleza no es coincidente con ningún otro rasgo superficial de Titán, ni siquiera con cualquier otro visto en las demás lunas heladas del sistema de Saturno. La fotografía de mayor resolución cubre un área de 150 kilómetros cuadrados; la destacada estructura circular recuerda intensamente a algunos volcanes de la Tierra y Venus, en los cuales se observan distintas capas de materiales superponiéndose unas sobre otras como consecuencia de diferentes episodios eruptivos.Lo que quizá estamos contemplando al analizar estas fotografías de la Cassini es posiblemente una caldera volcánica que progresivamente va emitiendo metano fundido y agua a la superficie de la luna, combinados ambos con otros hidrocarburos. El calor interno residual de Titán puede ser el responsable de que estos materiales se eleven y alcancen la superficie, vaporizándose más tarde o formando los amplios mantos de esa sustancia brillante a los ojos de la cámara infrarroja de la Cassini. Los científicos que trabajan con esta cámara aceptan como cierta la evidencia del volcán en Titán. De confirmarse, es una noticia trascendental por muchos motivos. El más importante es porque en caso de existir bastantes formaciones como ésta en la fría superficie de Titán, tendríamos una explicación sencilla y muy satisfactoria sobre el origen del metano atmosférico del satélite. Anteriormente a la llegada del par de sondas Cassini-Huygens al sistema de Saturno, la mayoría de los científicos suponía que el metano detectado en la atmósfera de Titán era debido a la existencia de un gran océano global de hidrocarburos, que la proveía del metano medido de la misma manera que nuestros océanos ceden parte del agua a la atmósfera terrestre, convirtiéndose después en vapor de agua.
Las imágenes que proporcionó la sonda Huygens cuando penetró entre la densa bruma de Titán y las posteriores obtenidas por la Cassini han puesto de manifiesto que no hay océano global, aunque sí pueda haber lagos aislados y zonas cubiertas por hidrocarburos permanentemente. Sin embargo, el criovulcanismo permite que el metano sea expulsado en ciertas condiciones cada cierto tiempo; dado que no se ha descubierto el océano global pronosticado y que el metano tampoco es consecuencia de la actividad biológica (cómo sucede básicamente en nuestra Tierra), la única alternativa que a priori permite compensar la pérdida de metano y reponerlo constantemente es la actividad volcánica.

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Volcán helado en Titán


  • Encélado:
Voyager 2 encontró varios tipos de fracturas tectónicas en Encélado, verbigracia valles lineales y cinturones de surcos curvilíneos, parecidos a los de Ganímedes. Resultados recientes de Cassini indican que el tectonismo es el proceso de deformación principal en Encélado. Uno de los tipos de características tectónicas más interesantes son las fracturas, las cuales pueden tener hasta doscientos kilómetros de largo y de cinco a diez kilómetros de ancho, con una profundidad de un kilómetro. La figura 2b muestra una fractura típica; otro ejemplo puede verse en la parte inferior de la figura 2c. Se piensa que estas fracturas son relativamente jóvenes. Otro ejemplo de tectonismo en Encélado es la zona con surcos descubierta por Voyager 2. Estas zonas son similares, aunque más complejas, a las que se encuentran en Ganímedes. Ejemplos de surcos lineales se pueden observar en las figuras 1 y 2d. Se han observado también crestas, aunque éstas no son tan extensas como las de Europa; se pueden ver varios ejemplos en la parte izquierda-inferior de la Figura 2b.Las llanuras planas fueron descubiertas en imágenes de la nave Voyager 2. Estas generalmente tienen poco relieve y muy pocos cráteres, una indicación segura de juventud, quizás menos de unos pocos cientos de millones de años. Imágenes obtenidas por la sonda Cassini el 14 de julio de 2005 han revelado un nuevo tipo de llanura plana. Esta región rodea al polo sur de Encélado hasta la latitud 60o sur y está cubierta de fracturas tectónicas y crestas. Esta región es muy joven, ya que no se ve cráter alguno. Inspecciones detenidas de imágenes de la sonda Cassini en esta región han revelado hielo azul y rocas del tamaño de casas, de entre 10-100 metros de diámetro.
El escenario que emerge del análisis de los datos recogidos por la sonda Cassini es el de un mundo de cierta actividad geológica, sobre todo en su región sur, en la forma de una especie de (crio)tectónica de placas. Las "rayas de tigre" son lugares similares a las cordilleras existentes en el centro de los océanos terrestres, en las cuales el material que emerge del interior crea nueva corteza y, por otro lado, el material expulsado por los géiseres acaba por volver a caer y taponar sus fuentes para luego volver a aparecer en otro lado. Una investigación sugiere que la actividad geológica se produce de manera periódica, cuando hielo caliente procedente del interior de Encélado sube a la superficie rompiendo la corteza. El satélite vive en la actualidad uno de esos episodios, lo que explica la juventud en términos geológicos de la región polar sur. Dichos períodos de actividad duran alrededor de 10 millones de años y se producen entre cada 100 millones y 2000 millones de años.